martes, 24 de diciembre de 2019

Medidas políticas, resultados políticos


Medidas políticas, resultados políticos

Ante este estallido social el presidente Piñera tiene que procurar las medidas políticas necesarias, medidas políticas que no van con su ADN, medidas que Bachelet intento hacerlo en su segundo mandato y que el mismísimo Piñera en  oposición no lo permitió.

Mientras tanto, el estallido social continúa exigiendo sus derechos de igualdad y beneficios, que aún no llegan, porque no están en el ADN de esta administración, y que el régimen no sabe cómo reaccionar, porque no cree en esas políticas y no está preparada para esas políticas. Pero, ahora va a tener que responder a estas políticas, por lo tanto, la pregunta es, ¿tiene la voluntad el gobierno de entender y abrirse a estos temas?, ¿va a abrirse a estos temas con remedios paliativos o va a enfrentar esta crisis con una realidad?

Entonces, ahí empieza la encrucijada del gobierno entre la realidad y la voluntad. Porque objetivamente el gobierno aún no tiene respuestas para esta crisis, ellos no creen en las soluciones que ambiciona la multitud, y la multitud cuestiona todo el sistema político, y el sistema político también está en cuestionamiento, y entramos en el problema de la credibilidad.

Desafortunadamente, el gobierno no acepta estas reformas exigidas, y no tiene la voluntad de querer hacerlas por lo tanto la voluntad política del gobierno se ve absolutamente minimizada y coartada, debe hacer cosas en las que no cree y eso va disminuyendo su capacidad política y aumenta su desgobierno en compañía  de sus partidos de coalición.

Aunque, uno de sus partidos es de una derecha light, populista, que de alguna forma cree en esto, les causa molestia, porque en realidad ellos, Evopoli es el único partido que quiere objetivamente estas reformas, pero, es el único, el resto no. Entonces el gobierno está absolutamente atrapado en su voluntad, porque no tiene voluntad política, no tiene la capacidad de hacerlo, no cree en eso como solución para los problemas de Chile.

Sin embargo, la realidad, la triste realidad, con la que se enfrenta a lo que la sociedad les está demandando estos cambios, es que no tienen las herramientas para hacerlo, por tanto el gobierno se ve en esta dualidad, voluntad política versus realidad. ¿Qué es lo que hago?, voluntad política yo no tengo, como solucionar estos nuevos problemas.

Entonces, deben enfrentar una realidad y hasta el momento, no saben tener una voluntad política, ni adecuarla, ni adaptarlas, ni tampoco enfrentar la realidad.

Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político


La culpa es del gobierno anterior


La culpa es del gobierno anterior

Si hay algo que en política no se debiera decir nunca, es la oración, la culpa es del gobierno anterior, esta desafortunada frase, es el argumento recurrente de este segundo gobierno del presidente Piñera y en especial de la ex vocera de gobierno  Cecilia Pérez, que lo refrendaba hasta el cansancio como una muletilla y todos los que encarnan el gobierno de Chile vamos, en paneles políticos, programas de TV, y que ya no tiene ningún fundamento. Sin duda, ante el estallido social, podemos decir con autoridad, que este argumento que ocupan ya se agotó.

Esta tesis de que todo lo que sucede es culpa del gobierno anterior, ¡oiga!, es algo que todos sabemos, el gobierno de Michelle Bachelet no fue una maravilla, pero tampoco es responsable de lo que ocurre desde el 2018 en adelante. Ella dejó el gobierno, se fue a las Naciones Unidas a trabajar y chao. Ya no es su responsabilidad de lo que ocurre, hay otros que están al mando, y son los que están gobernando, deben asumir sus responsabilidades políticas, ya no es culpa del gobierno anterior.

Cuando una nueva administración asume el gobierno, se hace cargo de todas las cosas que se hicieron bien y mal, fue votada para mejorar las expectativas que sus antecesores no pudieron cumplir, porque las personas quieren soluciones no excusas, quieren que se corrija lo malo.

Entonces, cuando se heredan problemas y estos no son corregidos, estallan y se convierten en crisis, que es la situación que estamos viviendo en estos días, donde las protestas, saqueos, violencia desatada, atropellos a los derechos humanos, es el pan nuestro de cada día, porque no ha habido una respuesta decidida del gobierno del presidente Piñera para enfrentar esta crisis y las reformas exigidas por el pueblo. Que no se esconda “en la culpa del gobierno anterior, que no se esconda en los errores del gobierno anterior, que no se esconda en la unidad nacional. Que asuma su responsabilidad política y esa situación, yo no la veo.


Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político

El fantasma de la UP se le apareció al Piñera


El fantasma de la UP se le apareció al Piñera

Si, se le apareció cuando menos lo pensaba el fantasma de la UP a Piñera y a que me refiero con el fantasma de la unidad popular. No es que él conlleve el discurso de Allende de una revolución con empanadas con vino tinto, tenga los mismos compendios de Salvador Allende, no es que él quiera formar un nuevo bloque hegemónico, no es que a él lo acompañen grupos violentistas como el Mir o el Mapu.

Es todo lo contrario, pero si, está revelando la misma conmoción que concibió la  administración de Salvador Allende, y sin intervencionismo, porque el gobierno de Salvador Allende asentó la misma sensación por su ineficacia, pero además, hay que reconocer, que tuvo un intervencionismo internacional desde el primer día de su gobierno. En cambio, Piñera sin ningún intervencionismo internacional; aunque muchos pretendan echarle la culpa a supuestas células que vienen del Chavismo trasnochado de Venezuela, al populismo y a otras circunstancias, que es en una teleserie y una apología al caracazo y otras circunstancias, la teoría conspirativa que Maduro está atentando en Chile no es creíble, por más que Piñera haya   criticado y de forma correcta los abusos de los derechos humanos cometidos en ese Estado.

Coincidir con que se le aparece el fantasma de la UP a Piñera no es una equivocación, Allende tuvo las protestas habituales de cada fracción que marchaba para ser escuchado, paralizaciones de profesionales, camioneros,  cacerolazos, acusaciones constitucionales a Ministros de gobiernos e incluso al mismo presidente y verdaderas batallas campales en las calles, para cambiar las vicisitudes. Además la violencia e intransigencia de los manifestantes no había sido igualado hasta ahora.

Desafortunadamente, el fantasma de UP se reverdece en el gobierno de Piñera, protestas, paralizaciones, desorden, desmanes, saqueos, violencia, intransigencias, descontentos, todos queriendo ser escuchados y el legislativo buscando acuerdos para acusaciones a ministros y tal vez al mismo presidente Piñera. Misma historia, misma sensación de anarquía, los ministros no ayudan en lo absoluto en calmar los ánimos, intervienen de forma déspota, despectiva con sus comentarios hacia la ciudadanía, el presidente no los controla y no toma decisiones políticas pertinentes para terminar con las manifestaciones sociales.

Entonces esa sensación de desgobierno, en la misma sensación de desgobierno de la unidad popular, que hemos leído, visto en vídeos, estudiado muy bien este tema y nos damos cuenta, que es la misma sensación de caos, pero diferente, esta última, es colores y en HD,  la anterior era en blanco y negro. Esta es la única diferencia, entonces la pregunta es, que viene ahora, los tanques frente a la moneda.

Es lógico pensar, que no llegaremos a esas instancias, porque estamos en otra época y supongo que hemos aprendido la importancia de valorar nuestra democracia, por ello mismo, el gobierno debe responder políticamente, el legislativo, apoyar con los acuerdos necesarios sin egoísmo y el judicial aplicar la justicia a quienes resulten responsables de los hechos de violencia, vengan de donde vengan. Entre más se demore el gobierno en responder, el fantasma de la UP se arrima y el guasón viene acompañándola de la mano.

Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político.

Los símbolos de las protestas del estallido social


Los símbolos de las protestas del estallido social

Lo que comenzó como una protesta de evasiones masivas de estudiantes por el alza de 30 pesos del pasaje del metro, se suma el alza del agua y la luz, situación que se fue agrandándose con el tiempo y fue cuando la violencia se apodero de la calles de este largo y angosto país llamado Chile, con el saqueo a los supermercados, farmacias, tiendas del retail, quemas de estaciones del metro, instalaciones públicas, buses y destrozos a empresas reconocidas.

Sin embargo, están manifestaciones tienen un simbolismo, simbolismo  acumulado por más de 30 años de desigualdad, que los distintos gobiernos no fueron capaces de interpretar, esta falta de empatía, crisis del sistema público y abuso sistemático de las empresas de servicio a la ciudadanía, han despertado este estallido social.

También, este descontento social se ha centrado en atacar todas aquellas   asociaciones privadas dueñas del agua, luz, gas y otras que se han coludido para    cometer delito en la fijación ilegal de precios, limitación de producción, asignación de cuotas de mercado fraudulentas; papel confort, farmacias.

Desafortunadamente este estallido social causado por tanto abuso cometido, amparado por el Estado y la constitución por más de 30 años, la multitud se fastidió en lo más profundo, se cansó y lo manifestó de esta condición, atacando a la fuente que lo provoco, canalizando y descargando su ira sobre todas estos organismos, instituciones, que representan el poder económico y obviamente al poder político que lo ampara.

Es evidente, que los símbolos que hemos percibido, también hay que saber leerlos, y desgraciadamente hasta el momento nadie los ha interpretado como corresponde, es un símbolo claro, que el presidente y los políticos no han  entendido, o no quieren entender aún, si lo han entendido y se han querido hacer los necios, es hora que se pongan a la altura y hagan bien su pega, no podemos esperar otros 30 años.

Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político

Chile necesita una nueva constitución y un nuevo pacto social.


Chile necesita una nueva constitución y un nuevo pacto social.

Es la gran salida que podemos alcanzar hoy en día, eso es lo que Chile está demandando desde hace mucho tiempo, que ahora con el nuevo despertad y las protestas que se han sucedido a diario, aleluya, todos los partidos lo sugieren, desde la UDI, hasta el Partido Comunista. Además, nos damos cuenta que  la derecha que le prendía velas a Pinochet, ahora, se está sumando a discutir cambios profundos.

Qué bueno, enhorabuena, porque se les está desmoronando la estantería que dejo el Tata Pinochet, como no se reformó, ahora se está despeñando sola por fatiga de material, se está auto destruyendo y con eso se está arruinando el Estado de Chile, este Estado que desde estas últimas semanas no está nada sólida, se están muriendo sus instituciones, está en crisis y obviamente esta protesta nacional lo confirma.

Necesitamos un pacto social urgente, que necesariamente tiene que pasar por una nueva constitución, para poder aplacar esta crisis nacional y abordar de una vez las necesidades sociales justas de una parte de nuestra sociedad chilena.

Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político

Reformas Políticas y cambio constitucional ahora


Reformas Políticas y cambio constitucional ahora

Sin duda, esto es lo que las organizaciones, movimientos sociales y participación ciudadanas están pidiendo. Estos movimientos sociales que por primera vez después de 30 años tienen un surgimiento espontáneo, cansada del abuso, de la colusión, de la ineptitud de la clase política y obviamente esto nos demuestra que la ciudadanía se cansó de no ser escuchados y que la reformas no llegarán a en  su debido tiempo.

Este movimiento de una sociedad reprimida, que no tiene un liderazgo o cabecilla en particular, sin color político o sindical que lo identifique y con una visión totalmente espontánea, que se cansó de tanta mentira y promesas incumplidas, ya sea porque la derecha en su momento no tuvieran la voluntad política para que la concertación o a la nueva mayoría hiciera las reformas necesarias para terminar con algunas injusticias sociales tan necesarias para los más desposeídos de nuestra sociedad.

Bueno estas nuevas generaciones están pidiendo mediante protestas pacíficas, otros más radicales con vandalismo, saqueos e incendios, reformas, reformas a la constitución, esencialmente los que se refieren a los derechos sociales, que no solo deben estar enunciados, sino garantizados para todos los chilenos, una reforma pensada para el futuro y no para beneficiar a un partido político en especial

Este despertar clama por un acuerdo del mundo político para poder modificar esta constitución, que contiene trampas en virtud de las cuales la minoría tiene un veto con respecto de las mayorías, claman por las redes sociales por sus necesidades insatisfechas, están ahí demandando por tantos años de abusos e injusticias soportados.

La caldera ya exploto y ahora hay que ver si la capacidad de este gobierno y del sistema político nos da estas reformas a la constitución.

Nelson Leiva Lerzundi
Cientista político