jueves, 30 de abril de 2020


Los acuerdos de la DC con el gobierno por reformas de pensiones

Los acuerdos realizados en el mes de enero entre la DC y el gobierno por reformas de pensiones, que esperamos que el gobierno cumpla y que no quede en una letra chica. Este acuerdo que se alcanzó consta de cuatro puntos.

Primero, subir el beneficio a las mujeres de 2.5 UF a 2.7 UF por cuota. Entendiendo que la mujer tiene una menor pensión qué el hombre. Esto aumentaría a un monto cercano a los $ 90.000, para aquellas mujeres que hayan cotizado más de ocho años en el sistema.

Luego, la creación de una agencia técnica que administre las cotizaciones extras del 6%, que serían tres y tres, una por el empleador, otra por el trabajador y por Estado. En una primera etapa, esta agencia técnica será la que administre ese patrimonio cuando exista el fondo generalizado, que posteriormente ira para Solidaridad. Mientras no exista ese fondo del 3%, el estado realizara un préstamo US$ 650 millones para financiar los primeros tres años de la entrada en vigencia de esta reforma. La devolución de este préstamo en vez que sea a 10 años, se aumenta a 20 años.

En realidad, si Ud. ve en el papel y si el gobierno cumple su palabra, se ve una buena reforma para hacer un sistema mixto, ahora hay que ver si en el trámite y los acuerdos se cumplen de lado a lado, y si el gobierno no coloca su ya tan conocida letra chica, además se puede llevar a la práctica y hacer práctico el acuerdo, pero en si se ve bastante interesante y vendría a paliar un poco las jubilaciones del futuro y obviamente las actuales, vamos a ver si funciona.


Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político.




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jueves, 23 de abril de 2020

Gobierno comentarista de sus propias decisiones


Gobierno comentarista de sus propias decisiones

Qué duda cabe, el gobierno ahora nos está quitando la pega a los analistas políticos, porque en el contexto, ahora el gobierno es un analista político de su propia dirección

En efecto, el habla en tercera persona, hace diagnósticos sociales, hace análisis político; que sabemos que un gobierno tiene que cumplir ese rol, pero ese rol se cumple en la interna, para ellos, pero la vocera en vez de salir a explicar lo que hace o no el gobierno, ahora nos entrega un análisis político de la realidad, en vez de darnos soluciones, porque un gobierno no está para hacer análisis político, para eso estamos todos los cientistas políticos y toda la gente que se dedica a esto.

Lo que es peor, el gobierno está para dar soluciones políticas y administrar el país, pero curiosamente este gobierno es un comentarista de sus propios errores, es un intérprete de sus propios aciertos, es un locutor de lo que ocurre en el país y no tiene autoridad.

En otras palabras, aunque cambiaron de vocera; una persona más simpática y más sencilla que la anterior, pero aún sigue siendo ineficaz en el oficiar y le agrega el comentario de un análisis político permanente. Es como escuchar a Germán Gamonal en la radio, o leer mi columna u otros analistas a nivel país, o sea el gobierno está haciendo análisis político cuando en la situación, el país y la ciudadanía les pide gobernar.

Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político

jueves, 16 de abril de 2020

La vitalidad de la democracia


La vitalidad de la democracia

La vitalidad o verdor de una democracia se ve de acuerdo a los propósitos, saber leer las etapas en que estamos viviendo en nuestra democracia. Saber enfrentar las crisis que desafían nuestra democracia, percibir cómo enfrentar las reformas y los cambios que hay que hacer en nuestra democracia, no forzarlos, no obligarlos, no someterlos, no acelerarlos, no apurarlos, no demorarlos y eso es lo que estamos viviendo en la actualidad con la democracia chilena.

Nuestra democracia gozó de una gran vitalidad y, que el a partir de este año o el año anterior, si usted quiere, producto de los césares de octubre, se ha ido fosilizando esta vitalidad y se requieren nuevos cambios, pero desgraciadamente hay algunos que todavía no entienden que estos cambios son necesarios, hay otros que pretenden hacer los cambios demasiado rápidos y radical.

Indudablemente, la democracia para que tenga vitalidad y se vaya rejuveneciendo tiene que hacerse estos cambios. Ahora los cambios convienen hacerlos, ni lentos, ni rápidos, tienen que conllevar distintas velocidades igual que el ritmo de  un partido de futbol. En circunstancias, hay que acelerar el ritmo de juego, en otras bajarlo, otras veces hay que tenerla y tocar la pelota, en otras laterizar, profundizar. Eso mismo hay que hacer en la política.

Decididamente, aquí no estamos hablando de aprobar por aprobar y hacer reformas porque hay que reformar, o porque se le antojo a una colectividad de personas porque son necesarios, pero estas reformas no son a tontas y a locas.

A pesar de todo, no podemos determinar un yo apruebo la constitución desde cero, sin pensar bien cómo se hace, ni tampoco decir mantengamos todo como está y esperemos que se caiga sola la constitución. Decididamente, aquí hay que pensar con raciocinio, porque está en juego la fortaleza de la democracia y los cambios constitucionales que son requeridos, porque la misma sociedad, los mismos chilenos, han proclamado que ya es hora de vitalizar la democracia,   conmutar las instituciones que están vetustas, porque ya después de 40 años, una constitución que no es tan legítima en su origen, siga siendo un obstáculo para vitalizar y profundizar la democracia.


Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político.

domingo, 12 de abril de 2020

El estallido social está demostrando un descalabro institucional


El estallido social está demostrando un descalabro institucional

Cierto y esto es una prueba más de que se necesita una constitución nueva. Sí, porque para muchos de los que aún están indeterminados, es una de las maneras más categóricas y más claras de mostrar la necesidad de una nueva constitución, cualquiera sea su mecanismo para instituir es lo que estamos viviendo hoy día.

Cuando una constitución agoniza, al igual que una enfermedad, se van sintiendo los síntomas de desfallecimiento y, en la actualidad estamos viviendo las sintomatologías de la muerte de esta constitución.

En primer lugar, la des legitimidad. La muchedumbre ya no la profesa en su gran mayoría como una constitución legitima. Algunos erróneamente consideran como válido el uso de la fuerza. Ya no estamos bien, por lo tanto, esta es la alusión más clara que el contrato social que Rousseau plantea en su libro está quebrado, roto, y ya no existen las normas que sustentan este contrato social, ya no tiene legitimidad.

Por lo consiguiente ya la constitución perdió legalidad, porque la ciudadanía le quitó esa legitimidad, ya no acepta este contrato social, por los tanto, está constitución se encuentra coja y esto es un peligro, porque muchos, como expresa  Firmenich; antiguo guerrillero montonero argentino, que cuando se rompe este pacto social, comprensiblemente se utiliza el principio de Santo Tomás, que no hay que obedecer una ley injusta, y eso llevado al extremo podemos caer en grupos extremista, guerrilleros, grupos violentos de lado y lado.

A la sazón, lo que estamos viviendo en el presente no es causa de las protestas, si no que estamos viviendo que las protestas son el síntoma que la constitución perdió validez, que el contrato caduco, porque, porque aparecieron nuevas necesidades que no han sido resueltas, ni por este gobierno, ni por los anteriores, pero obviamente le concernió por sorteo, desgraciadamente debe pretender resolver el problema, porque ya se considera injusto lo que antes era justo, se cambió el paradigma, se cambiaron las necesidades, se cambió el contrato y esta constitución se des-legitimo.

Sin embargo, al des-legitimarse la constitución trae consigo otros síntomas, las instituciones dejan de funcionar, comienzan a fallar todos los sistemas, los organismos políticos, la justicia, los poderes del estado, las fiscalizadoras, etc. Además, para muchos quizás esto viene ocurriendo de hace mucho antes, pero, en estos últimos meses se agudizó, por lo tanto, notoriamente deja de accionar el gobierno como tal, se paraliza y, cuando ya todas las instituciones están teniendo problemas de funcionamiento, la legitimidad pasa al soberano y, el soberano son los ciudadanos, es el pueblo, y se tiene que resolver con la salida política que se estableció, que es el constituyente. Entonces este escenario manifiesta que estamos viviendo un periodo histórico.

En consecuencia, se debe elaborar una reforma constitucional, a causa de que las instituciones no están funcionando y este es el signo de la pérdida de su validez, la perdida de las bases políticas institucionales que se están produciendo a raíz de la rotura del acuerdo social, se quebró el contrato, por lo tanto hay que hacer uno nuevo.

Nelson Leiva Lerzundi
Cientista político

El partido comunista una verdadera máquina de recaudar dinero


El partido comunista una verdadera máquina de recaudar dinero

Partido comunista una verdadera máquina de recaudar dinero. Fue corregido por el Servel en auditoria anual del año 2018 por su campaña de financiamiento. Si porque aunque parezca humorístico, el partido comunista fue sancionado por el ente electoral (Servel) y, porque, porque considera excesivo su mecanismo de recaudación, tallarinatas, porotadas, bingos bailables, almuerzos de pollo con arroz, rifas, y otras tantas comidas de beneficio que, según la auditoria presentada al Servel, aportaría la cantidad de 120 millones de pesos en un año.

A no olvidar que la ley (art. 39; ley 18.603) refiere que, los ingresos de los partidos políticos estarán constituidos por las cotizaciones ordinarias y extraordinarias que efectúen sus afiliados, por las donaciones, por asignaciones testamentarias que se hagan a su favor y por los frutos y productos de los bienes de su patrimonio.

Entonces, que no se diga aquí, que los partidos políticos no tienen financiación, que unos si, que otros no. Todos tienen un apoyo de dinero. Lo que pasa, es que cada uno se las rebusca como puede. Que el PC haga eventos para conseguir dinero, es entendible en época de campaña, pero no cuando no lo es. Lo lícito es recaudar estos dineros de acuerdo a la expectación efectuada por el  Servel.

Sin embargo, hay que tener mucho cuidado, porque un partido está para dar ideas, no para convertirse en una máquina de acopiar dinero. Hay que ceñirse a como establece la ley.

No obstante, entonces que tan comunistas son realmente los comunistas de ahora, que siempre rasgan vestiduras de las decisiones de otros. Desgraciadamente pareciera que el partido comunista también perdió el rumbo, es una maquinaria de reembolsarse dinero a diestra y siniestra, a la sazón obviamente lo dice el Servel, no lo digo yo, no lo dice la UDI, no lo dicen los malos de la película para el partido Comunista, si no, que lo dice la autoridad, la que fiscaliza los partidos políticos, por lo tanto ojo ahí, tengamos cuidado, fiscalicemos como se obtiene la plata en los partidos y no sólo los comunistas. Que esto sea un ejemplo, si los comunistas hacen eso, como lo harán los otros.


Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político.