jueves, 24 de octubre de 2024

Las familias que dominan la política

 

Las familias que dominan la política 

En el presente, vivimos el dilema de que la política cada vez más se va transformando en una élite familiar, donde hijos, padres, hermanos, tíos, sobrinos de una línea genealógica dominan la política y la economía del país. Son de todas las tendencias, de derecha, izquierda o de centro, y en cuanto tienen poder se reparten y se ceden los cargos. Nada nuevo bajo el sol. Ejemplos de dinastías políticas familiares en el país tenemos a los Alessandri, Frei, Aylwin, Larraín, Edwards, Zaldívar, Chadwick, etc., donde algunos provienen desde la arcaica historia de la política nacional, mientras otros son más recientes, pero en general pocas veces han traído beneficios a los electores. 

Son un símbolo del estancamiento y el escozor que sufren los distintos partidos políticos. Si bien muchas veces estas familias sirven y forman parte de la misma organización política, ofreciéndoles ciertos beneficios; otras veces no son más que mafias o agrupaciones de poder que indiscutiblemente se aprovechan del sistema y de la política, tratando de perpetuar su modus operandi de abusos. 

Estas mafias buscan de cualquier manera o a cualquier costo imponer a candidatos, formas de hacer política, medios de financiamiento, implantar o quitar funcionarios públicos o jefes de la administración pública. También tratan de influir de una u otra manera en conseguir los contactos necesarios para colocar a sus parientes, transformando a los partidos políticos en bolsas de empleo que aseguran trabajo en detrimento de sus bases ideológicas, convirtiendo este proceso en un modo de vida y de subsistencia a individuos que ni siquiera tienen una militancia o algún compromiso político. 

La élite familiar se convierte sólo en un camino para el abuso, un meandro que puede llevar a malas prácticas y a la falta de ética de los valores familiares, que muchas veces representan el orgullo y fundamento de su poder. Pese a lo cual, siempre prorrumpe uno u otro miembro que rompe estos, embauca y ocupa el poder de la familia para su beneficio propio bajo un paraguas ideológico familiar, buscando beneficios a toda costa. 

Se ve indudablemente en las familias políticas de regiones, de los distintos partidos conformados en el país, formando clanes vinculados a la organización desde sus cimientos y con esa profundidad, ante cuotas de poder, son los primeros que están en la fila para disfrutar de los beneficios que les da el Estado. Ahí se acaba la lógica, el cuidado, la forma, se acaba el respeto, la dignidad de las personas, corrompiendo el sistema y perjudicando al ciudadano común, sobre todo afectando a las reglas y a la sanidad de la democracia, dañando la viable convivencia política. 

No se puede negar esta realidad, porque constantemente se denuncia nepotismo en la administración pública, licitaciones con el Estado, contratos, en negocios pequeños o de gran escala, aprovechándose finalmente del quehacer político. 

Está ocurriendo en su región, en su ciudad y es un secreto a voces, sobre todo en esta época preelectoral donde tenemos cierta cantidad de candidatos que no sabemos a qué intereses representan. Claramente estos clanes familiares se ocultan en la falta de transparencia y el desinterés de averiguar sus valores y quienes los representan. 

En conclusión, invito a identificar y evaluar a este tipo de candidatos y familias detrás, sean del partido que sean, porque al hacerlo nos acostumbraremos a cuidar, proteger y fiscalizar de los intereses de la política pública y sus resultados. Porque no debemos premiar estas conductas que debilitan la credibilidad del sistema, que deslegitiman el correcto uso de poder y de la relación del Estado con la ciudadanía, de lo contrario el Estado seguirá en permanente deterioro y corrupción que puede promover al surgimiento de un populismo, o de otras formas de hacer política que más dañinas para todos.   

También es bueno recordar, que indiscutiblemente también hay familias honestas que tienen más de algún actor en política y que no han cruzado hacia esa oscura vereda, aportando al beneficio de todos. A ellos, mi respeto.

 

 Nelson Leiva Lerzundi

Cientista Político

La asesora y el abogado

 

La asesora y el abogado 

Ana Lya Uriarte Rodríguez, abogada, académica y política, integrante del partido Socialista de Chile, agente de estado relacionada con el poder, es reconocida por apagar incendios y dar la cara a los percances. Por su perfil y habilidad, evidentemente fue ministra, presidenta del Consejo Directivo de la Comisión Nacional del Medio Ambiente y jefa de gabinete de la Presidencia en el gobierno de Michelle Bachelet. Como es natural, le ayudó a esta a administrar el poder y a gestar un gobierno más que razonable, por lo que no podía dejar de ser ministra General de la República de Gabriel Boric, entre el 6 de septiembre de 2022 y el 19 de abril de 2023.

En la actualidad, está incorporada al equipo del subsecretario del Interior Manuel Monsalve como asesora de Interior, para apoyar a la ministra Tohá en sacar adelante el proyecto regulador acerca de las Reglas del Uso de la Fuerza por parte de Carabineros y las Fuerzas Armadas.

Ana Lya Uriarte tiene mucha influencia en la moneda por su vasta experiencia en la política, además de ser una de las mujeres ancla en la administración de Michelle Bachelet y dentro de su partido. Es que ella y la gente de la concertación son los que mantienen aún el barco funcionando, maniobrando el timón para darle alguna dirección al gobierno, supliendo el ausente rol del Frente Amplio (FA) que se pierde entre sus arrebatos y sus anarquías políticas.

Sin embargo, con todo el peso político que tiene, según los audios dados a conocer por Ciper, también estaría siendo salpicada por lo de Hermosilla, quien habría intentado contactarse con ella para cerrar el caso Caval, provocando claras dudas acerca de si en representación del gobierno negoció con el abogado, cercano a la UDI y a la oposición, para llegar a un acuerdo para cerrar el caso en cuestión.

Es conocido que las conversaciones de Hermosilla salpican a varios personajes públicos, desde Andrés Chadwick como ex ministro, Daniel Muñoz como PDI, Ángela Vivanco como ministra de la Corte Suprema y varios empresarios. Este abogado jugaba y danzaba con los distintos grupos de poder, relacionándose con todos para operar bajo sus ambiciones, inclusive financiarlos por medio de Penta.

En otras palabras, Ana Lya Uriarte es sólo otro alfil más que se mueve en el mundo de la autoridad recibiendo órdenes, gracias a sus habilidades. Dialogar, conferenciar entre partes, buscar los acuerdos y la mantener equilibrios, saber establecer estructuras y sostener el poderío de su jefe, son los talentos que la destacan y motivos de sobra para integrarla a las filas del actual gobierno.

El FA que venía dispuesto a hacer cambios estructurales, finalmente entendió que muchos de ellos no se pueden logran, salvo aquellos que le ofrezca el sistema político a través de sus mecanismos. Para lograrlo, deben acabar por usar las mismas herramientas de negociación criticadas por tanto tiempo.

Ahora son otro actor más en la mesa que disputa el poder, un puesto de élite más entre la concertación, el mundo de los partidos tradicionales de izquierda, el cosmos de los partidos tradicionales de centro, a la naturaleza de los partidos tradicionales de centro derecha y la idiosincrasia de la derecha más extrema.

El otro método, más allá de la buena negociación, es tener una red bien formada que te de ventajas, tal como lo demostró Hermosilla. Una muy bien montada red de privilegios y de protección que le permitía saltarse la fila, evadir impuestos y hacer negocios entre sus favorecidos. Al final, esa es una parte de la maquinaria del poder, y podemos ver los instrumentos sucios sobre la mesa sin filtros, como operan por primera vez en mucho tiempo.

Si Uriarte cae dentro de estos personajes que usaron los servicios de Hermosilla, como asesora actual del gobierno, trasluce que va haber más ministros de gobierno involucrados y razones de sobre para que la vocera ponga paños fríos al tema.

Queda la duda razonable sobre cuánta gente más del FA habrán caído en los tentáculos de Hermosilla y su organización, manchando los nombres de estas personas y de la buena tarea política. Para Uriarte queda esperar el alcance real de ese contacto, pero nos enseña hasta dónde puede llegar la maquinaria del poder.

 

Nelson Leiva Lerzundi

Cientista Político

miércoles, 9 de octubre de 2024

El caso audio, dificultades políticas y Mañalich

 

El caso audio, dificultades políticas y Mañalich 

El caso audio y las dificultades políticas que tiene el gobierno, ligadas al evento penal y a los comentarios de Jaime Mañalich sobre los embarazos de Cariola y Vallejo, ministras de gobierno, establecen claramente la conducta del poder y su falta de ética para conseguir sus cosas. 

Primero, se denomina caso audio a la grabación del conocido abogado Luis Hermosilla, en conjunto con su par Leonarda Villalobos y el empresario Daniel Sauer, quienes en una conversación privada revelan supuestos pagos a funcionarios SII y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para obtener información privilegiada y favores que beneficien al empresario. El contenido demuestra un modus operandi totalmente ilícito, en donde todo se arregla con plata. Hasta el momento este caso salpica a un sin número de autoridades conocidas y otras por conocer. 

Tras la formalización de los imputados, declarando previsión preventiva al abogado por los delitos tributarios, soborno y lavado de activos, el presidente sentenció “acaban de enviar a la cárcel, en previsión preventiva a un señor que se creía todopoderoso, al señor Hermosilla”. Sin embargo, como es costumbre del edil, hace un aprovechamiento político al respecto y arroja los dardos hacia Hermosilla con alevosía, ya que representa a la derecha. 

De la misma manera, el hermano y defensor de la causa de Hermosilla, arremete contra el mandatario manifestando que se ha roto un principio moral, con tintes de persecución política y que el gobierno tiene tejado de vidrio por corrupción para ponerse en ese plano.   

La respuesta del presidente al referirse a la previsión preventiva del imputado, cae en una mecánica innecesaria, gravitando un debate en todo el espectro político que en consecuencia se manifiesta en desacuerdo por el respeto a la presunción de inocencia que debe mostrar un Presidente en Estado de Derecho ante una medida de carácter precautoria adoptada por un tribunal en un proceso de formalización.  

Entonces, esto nos trae una confluencia política distrayendo del hecho más importante. Acá se descubrió cómo operan muchos abogados en los círculos de poder y asimismo como se evaden impuestos, la manera de cómo sobornan a funcionarios del SII y CMF. No obstante, el gobierno hace el esfuerzo para distraer esta situación y llevarlo a la arena política por el hecho de la disputa electoral que viene en los próximos meses, elecciones de gobernadores, alcaldes y concejales en las distintas regiones. Obviamente es una torpeza política, no se nos puede olvidar que no es sólo un Hermosilla, hay muchos más por descubrir. 

Eso sí, Hermosilla nos demuestra cómo opera el mundo judicial y político y cuáles son sus tentáculos. Son muchas las negociaciones, los deudores, muchos favores que debían y le deben al Señor Luis Hermosilla. Por esta razón, esta distracción política va mucho más allá de la gravedad del caso, es simplemente sacarle un provecho político. 

Por otro lado, el ex ministro de salud de Piñera, Jaime Mañalich, complejiza la opinión pública al cuestionar los embarazos de Vallejos y Cariola, al asumirlos como una acción planificada. Acto seguido, fue censurado y el gobierno ha salido a defender justamente a las involucradas, consiguiendo un provecho político a la situación, al igual que lo de Hermosilla. 

En resumen, aquí todos tienen una desmesurada falta de ética, una desmesurada falta de probidad. La mayoría vela por sus intereses particulares y ven la paja en el ojo ajeno, pero no ven la viga en el propio. Por eso, con toda claridad el Estado siempre ha sido una bolsa de poder en donde está la elite y los grupos de interés, donde se defiende muchas veces las ideas, valores, principios con intenciones políticas, puesto que, para unos tantos, que nos son pocos, el discurso feminista del gobierno es una intención política para sacar dividendo político, votos femeninos y los sectores que a ellos le interesa. Al presente, que defiendan esos valores o no, es otra cosa. 

La falta de ética es generalizada y al parecer el gobierno determina que va a jugar en todas las canchas. Solo que para eso tiene que saber dar y recibir. El caso Hermosilla nos demuestra que en la política siempre existen operadores y abogados que hacen negocios con todos. Queda enterarse sobre los políticos con que Hermosilla trataba en WhatsApp, no vaya hacer cosa que existan algunos miembros del Frente Amplio (FA) recibiendo sus servicios.

 

 Nelson Leiva Lerzundi

Cientista Político