domingo, 28 de febrero de 2021

El símil de la discapacidad y la crisis social

 

El símil de la discapacidad y la crisis social 

Lo que dejó este fenómeno, lo que teníamos que hacer, lo que no hemos hecho,  los que se rehabilitan por obligación y lo que tienen que hacerlo sí o sí. 

Sin duda, la rehabilitación es una necesidad para las personas, también, porque no decirlo, quizás para muchos también un imposición social. Sin embargo, toda la multitud con discapacidad tienen vidas y visiones distintas. De otra manera, unos son más incluidos que otros, algunos les toca una situación más difícil, a distintos les  toca una situación más fácil en lo económico, a diferentes les toca una situación más compleja en lo monetario. Por otra parte, todos quieren un mundo distinto. 

No obstante, si coincidimos en que la integración es algo que aspiramos y que es difícil de conseguir. Legítimamente, yo empalmó este fenómeno con el acontecimiento del 18 de octubre. Puesto que, allí lo que presenciamos fue una protesta generalizada del pueblo, de la sociedad y de sectores sociales que en Chile no estaban siendo incluidos. 

Obviamente, la discapacidad no se presenció con mucha facilidad, porque perceptiblemente no todos tienen la misma facilidad para marchar junto con el resto de los otros sectores sociales, aunque, coinciden en la misma necesidad de no sentirse parte del país, desdicha, de que los  gobiernos de turno no hayan dado con el diagnóstico y las soluciones a los problemas nuevos. Sobre todo, problemas que no han enfrentados hasta el día de hoy, más aun, muchos lo niegan, ya sea, por conveniencia del modelo económico o porque no tienen respuesta política o porque no le dan dividendos electorales. Entre tanto, aunque usted no lo crea, esto dos grupos tienen un vínculo junto con todo el grupo que fue a manifestarse en octubre. 

Decididamente, estas protestas representan la cantidad de problemas sociales que Chile no quiso enfrentar y quiso esconder debajo de la alfombra. 

 

Nelson Leiva Lerzundi

Cientista Político

Constitución, la polis y la formación del Estado nación

 

Constitución, la polis y la formación del Estado nación 

En realidad, cuando uno va a hablar de constitución tiene que entender, que en la formación de un Estado se requiere de un marco legal que determine las reglas generales básicas en las cuales todos estemos de acuerdo. 

En todas las ciudad Estado cuando se inició el derecho civil 'historié y se principio la política existieron reglas. Sobre todo, Grecia, Roma, que de una manera consuetudinaria; o sea no codificada, establecían reglas en las cuales se administraban reglas morales, principios políticos, etc., desde el código de Hammurabi y otros más. 

En consecuencia, fehacientemente hay que recordar que éstas son las reglas que determinaban el funcionamiento de un Estado y de las ciudades estado. De aquí, Roma principia su derecho y comparecen las famosas institutas donde se generan las instituciones y toda la instauración jurídica del derecho romano, la romanización posterior, que forman los derechos codificados de los países que suscriben el derecho codificado o el derecho consuetudinario Ingles, que viene del derecho romano. 

Es decir, siempre los pueblos han querido y han buscado llegar a acuerdos con reglas básicas para su convivencia social y política. Luego, el ejercicio de generar una nueva constitución es primordial. A causa de, que lo se requiere no son reglas específicas, sino que reglas generales de buena convivencia, políticas generales de modernizar y rejuvenecer el Estado, concebir que las instituciones sean más sociables, originar más participación política y social.

Sin embargo, ese es en sí el desafío que asumimos y que tendremos todos los que deseamos ser constituyentes. No por ambición política, sino que por interés de generar un cambio en las políticas, un cambio en las participaciones, basándonos en estos criterios del inicio de la historia de Roma, Grecia y de la política moderna. Refrendar los preceptos básicos y los acuerdos mínimos para una buena convivencia social, cultural, económica y política.

 

 Nelson Leiva Lerzundi

Cientista Político

Ministro Palacios, profesores no quieren volver a las aulas.

 

Ministro Palacios, profesores no quieren volver a las aulas.

 

Por esta razón, el ministro Palacios insinúa “llama la atención que busquen por todas las formas no trabajar, es un caso único en el mundo y yo diría que de estudio”. Además, se suma a sus dichos el honorable Senador Iván Moreira con una frase parecida, “que ya estaba bueno que los profesores vuelvan a clases, porque muchos de ellos han estado de vacaciones durante todo el año". En otras palabras, los profesores han tenido un año de vacaciones.

 

Lisa y llanamente, esta es una manifestación clara del pensamiento del gobierno de que no entiende que un mandato, la política, los ciudadanos no son una empresa, pensar de esa manera es sumamente erróneo, falta de psicología, de sentido común. Lo que es peor, estamos en pandemia, el mismo colegio médico han dicho que no es conveniente, es una decisión aventurada la vuelta a clases presencial. Por otro lado, el senador Moreira, importuna con sus dichos ninguneando a los profesores de una manera artera y arbitraria.

 

Entretanto, nos preguntamos, es este el manifiesto que nos dejó la constitución del 80, una constitución sin sentido humano, común y político, que las autoridades de gobierno aún siguen abrigando y que les fluye a flor de piel. Puesto que, esta es la demostración política más clara de insensibilidad. Curiosamente, este gobierno se ha caracterizado permanentemente con estas insensibilidades y los valientes voceros de gobiernos son los que tienen que salir a defender lo indefendible; cada vez son menos, deben salir a explicar estas salidas de madres que continuamente hacen los ministros o parlamentarios de gobierno.

 

Interpelamos al Ministro Palacios y al Honorable Senador Moreira, ustedes creen que los profesores no quieren estar en las aulas por gusto, usted creen que los educadores no quieren ejercer clases porque son holgazanes. ¡Por el contario! ellos también tienen familia y los educandos; niños, pre adolecentes y adolescentes, son su principal preocupación, e indiscutiblemente cuando se tienen 20, 30 o 40 alumnos en una sala de clases indistintamente sea en un sistema público, particular subvencionado o particular pagado es lo mismo. Los niños son fuente de contagio, por lo tanto hay que aplicar el sentido común.

 

Sobre todo, las palabras de estos representantes del gobierno nos ratifican que el gobierno está actuando sin sentido el común, sin pensar. Para gobernar para planificar políticas sociales educacionales de salud y cualquiera hay que planificar, pensar, lo cual claramente el gobierno no está  en condiciones de hacer, porque con estos grandes pensadores sin duda Aristóteles, Sócrates y Platón se revolcarían en sus tumbas de sólo escucharlos.

 

 

Nelson Leiva Lerzundi

Cientista Político