martes, 29 de noviembre de 2011

LA APROBACIÓN AL GOBIERNO: Un reflejo de su política

En la encuesta CEP del mes de enero, queda más que claro que la conducción y el actuar del gobierno no ha sido todo lo positivo que se ha esperado. Al comparar las encuestas con las de los meses anteriores se ve un estancamiento en el apoyo ciudadano, en ambas se mantienen la mismas cifras evidenciando que la aceptación es de más de un tercio de la población, que sin duda debe ser de mucha alegría para palacio entendiendo la realidad del país y los eventos últimos.

Pero en realidad no hay mucho que celebrar, ya que el gobierno ha dilapidado en nueve meses el 51 por ciento que le permitió ganar la elección, generando casi una caída libre de siete puntos que en su mayoría han ido a parar al rechazo, cuyo aumento es de seis puntos en comparación con la anterior. Sin duda una situación difícil y compleja de resolver para el presidente, pero la pregunta atingente: ¿Por qué ocurrió esto?, y a su vez la que deriva de esta ¿Qué es lo que está reflejando?

Pareciera complejo responder estas interrogantes, ya que las causas están a la vista, pero el trabajo es entrelazarlas y dar una explicación política. Para responder a la primera interrogante debemos hurgar en el accionar de la política del gobierno porque muy en el fondo es lo realmente evaluable:

Primero: Recibe un país con un terremoto que origina terribles consecuencias, rompe calles, destruye ciudades, deja gente sin hogar etc., un caos que exige premura y rapidez en un escenario que a toda luz no se soluciona en nueve meses o un año. Se esperaba que se reaccionara con prontitud, actuando de modo contrario al esperado, y además, entreviéndose una falta de real prioridad para el gobierno a pesar de que en su discurso político lo utilizaba majaderamente.

Es claro que no se les pedía resolver el problema en un santiamén, sin embargo, sí se exigía que fuera tema país y de importancia, lo que claramente no lo ha sido.

Segundo: El aprovechamiento mediático y sin ningún escrúpulo del lamentantable accidente de la mina San José, donde se demostró que el gobierno fue capaz de manosear la dignidad de las personas para subir los bonos presidenciales, ya por ese entonces en baja, creando a su vez en falsos héroes a víctimas de abusos a las leyes laborales y de una sociedad desigual, que los sectores políticos no han sabido resolver, y como es natural este hecho hizo olvidar amnésicamente el terremoto y muestra al gobierno con una eficiencia que carece.

Tercero: Intranquilidad laboral y despido de trabajadores en empresas públicas, lo que no va muy de acuerdo con la creación de más de tres cientos mil empleos que se logró por su constante económica, pero los despidos se acercan casi a la misma cifra ¿Dónde esta la gracia?, al parecer hasta donde sabemos todos tienen derecho al trabajo, sean jóvenes o viejos, ricos y pobres y al parecer el gobierno se olvidó de ello.

Cuarto: El excesivo protagonismo y amor por las cámaras, la imperiosa necesidad de gobernar para los medios, lo han alejado de la ciudadanía e incluso ha generado cierta vergüenza pública por sus excesivas salidas informales en el protocolo y su reiterada necesidad de ser querido, de llamar la atención en forma constante.

Desde mi punto de vista, esto ha ido mermando su credibilidad ya que la gente quiere un gobernante y no un humorista.

Quinto: Deriva de lo anterior, el gobierno se ve fuerte en la toma de decisiones a nivel presidencial, pero los ministros tienen poca autonomía y margen de acción, en su mayoría son Piñera dependientes y los partidos de gobierno son meros entes observantes, casi sin opinión, lo que los obliga a ser casi una segunda oposición, reclamando participación, dejando al gobierno de la alianza más bien como “el gobierno de Piñera y sus amigos”, al igual que el gato Garfield y su pandilla. En palabras simples, el presi gobierna con sus amigos y todo el país está a su merced, parece que no eran los mejores como dijo, sino sus mejores compinches. Sino pregúntenle a la UDI Y RN.

El presidente se olvida que se gobierna con los partidos, por que no sólo lo apoyan, también le dan estabilidad y rumbo a su gobierno y Piñera no los ha tomado en cuenta aún.

Hay muchos otros puntos pero estos son los principales que han alejado al gobierno de la gente, que se ha desilusionado con mucha rapidez, ya que las promesas realizadas no se están cumpliendo y no hay voluntad para cumplirla.

El reflejo de esta foto y las causas descritas que originan esta baja, muestran un país que quería cambios en las formas de hacer política y un cansancio a las practicas de la actual oposición, teniendo la esperanza de caras nuevas -  lo que ocurrió - y el cumplimiento de eficiencia y excelencia - que claramente no ha ocurrido-  más bien ha convertido al sistema político, al gobierno, y a sus decisiones en un instrumento de los medios, condicionando a las cámaras la toma de decisiones. Eso sumado a la toma de decisiones cuestionables en lo laboral y en lo social, a hecho que la ciudadanía pierda paciencia y cuestione las malas prácticas populistas y de costo social, como el alza del gas en Magallanes, que junto a lo de ENAP demuestran la miopía y falta de redirección pública del gobierno.

Esto se resume como lo expresa esta frase: “el presidente sabe para a donde vamos. Sin embargo, su coalición, sus ministros y lo peor nosotros como ciudadanos del país, no estamos enterados ¿podría alguien tener el honor de comunicárnoslo?, se los pido humildemente desde esta tribuna”



Nelson Leiva Lerzundi.
Cientista Político

domingo, 27 de noviembre de 2011

PROFESION Y CAMPO OCUPACIONAL POCO CONOCIDO ¿existen profesiones de primera y segunda categoría?

Más que una crítica política, esta vez, es una reflexión humana común y corriente. Al ir a reactivar una cuenta antigua en el banco del Estado con mi nombre, al preguntar por mi profesión y campo ocupacional, esta ni siquiera figuraba en forma clara. No existía. Al parecer los politólogos pertenecemos a una disciplina de las ciencias sociales más bien marciana, lejana y poco conocida. Obviamente el problema se solucionó buscando un área representativa de las ciencias sociales, pero es evidente y me permite pensar y tristemente descubrir algo que ya es sabido pero que no valoras ni enfrentas hasta que lo vez, hay chilenos de primera y segunda, quizás tercera o más categorías. Nuestros empleos no tienen el mismo valor, especialmente los que trabajamos con nuestra cabeza observando la realidad, por lo general, somos tratados con la patada y el combo, algo sin duda difícil de cambiar. 

Esta realidad no sólo se ve con las experiencias personales, como las de abrir cuentas de ahorro, sino que también al ver el actuar de nuestros docentes y su lucha diaria para generar conocimiento y reflexón, y a su vez enfrentar a diario las vicisitudes del sistema que golpea brutalmente con su realidad inminente. 

Lógicamente en el papel y en forma teórica, basándonos en la teoría del conocimiento, no hay ninguno que sea inferior ni superior, todos enriquecen al hombre, pero en la realidad las vicisitudes de la vida han ido menoscabando a las ciencias sociales por sobre las más duras y el estudio de la economía que no son aceptadas en general ni en un tipo ni en otro. En este panorama, sin duda la tarea científica es muy compleja ya que no sólo se debe estar validando la ciencia social y sus disciplinas constantemente, sino que también entre ellas no existe la solidaridad que debería existir, ni tampoco la claridad del margen de acción. Las disciplinas siempre comparten atribuciones, o bien, derivan de otras, como es el caso de la ciencia política, hija de la sociología, quien se ve marginada en su marco de acción por la constante intervención de su útil y añosa madre. No es una crítica en contra de la sociología, sino un esbozo ejemplificador de la realidad difícil de enfrentar, que a pesar de tener la misma búsqueda de la verdad, con las mismas técnicas y metodologías, entre politólogos y sociólogos no existen los mismos reconocimientos, ni consideraciones.

Pero en si mismo, a pesar de la ambigüedad del campo de acción, las ciencias sociales se las arreglan para compartir ideas y retroalimentarse. El problema es que muchas veces sus acciones e importancias no son reconocidas, y como en lo monetario, no son precisamente una semilla de dinero interminable, no son respetadas y sufren del sub valor evidente casi discriminativo, ocultado en la ignorancia, ya que muchas veces se debe explicar nuestras carreras y su campo de acción como si fuera chino, lo cual no es bueno para nuestro desarrollo y dignidad profesional. 

La tarea nuestra es darnos valor, respetarnos, apoyarnos, tratar de crear límites en el campo de acción, dar a conocer nuestra ciencia y su importancia social y reflexiva, acercarnos a la gente y validarnos, exigir validación para que no sólo podamos sacar cuentas, sino que seamos tratados con la dignidad de profesionales. No venimos de Marte, al igual que otros, estamos para hacer crecer esta sociedad,  así que mejoremos la interrelación profesional que es lo único que hace grande a nuestro país. 


TRATEMOS CON DIGNIDAD A TODAS LAS PROFESIONES QUE ES LA UNICA FORMA DE SURGIR COMO SOCIEDAD Y PAIS.

Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político

jueves, 24 de noviembre de 2011

RUIZ TAGLE EL GOBIERNO Y COLO COLO ¿PROBLEMA Y OBSESIÓN?

El actual subsecretario de deportes Javier Ruiz Tagle, ex presidente de blanco y negro, sociedad que administra al club Colo Colo, asume este cargo público sin vender las acciones que tiene en el club, recayendo en la misma situación que enfrenta su jefe, el presidente Sebastián Piñera. En este sentido los críticos establecen que el sub-secretario asume una incompatibilidad, ya que en materias deportivas puede encontrarse con la dificultad de intereses, ver que prima, si el interés nacional o el del club.

Son dudas normales y evidentes que todos se hacen, pero que no se dicen públicamente puesto que son tomadas como una molestia al gobierno o un chaqueteo político para poner en jaque al nuevo presidente. En parte, se debe reconocer que es verdad, pero por otro lado, también es buscar una transparencia pública, un buen manejo de los recursos estatales. En este panorama el tener ministros con intereses detrás de las materias que dirigen no es un problema, ni tampoco el reconocerlo, ni la utilización política de los demás animadores del sistema, si no que el verdadero conflicto es reconocer al mismo como mérito político suficiente para lograr o llegar al poder, y que las peleas por este interés en el sistema giren entorno al falso dilema ético de buscar la separación entre el poder económico y la política, los cuales siempre han estado ligados directa o soterradamente. Lo que ocurre es que cuando estos salen a flote chillamos como viejas histéricas, rasgando vestiduras, pidiendo claridad y transparencia por parte de la sociedad cuando sabemos que esta no existe, pero es así como esta funciona ¿o no? 

Todo el caciquismo político, deportivo y empresarial están ligados de una y otra forma. Por ende es en lo único que nos queda confiar, en la ética política de los individuos para que no rebasen los límites. En el caso de Ruiz Tagle, hasta el momento, ha resultado indemne y ético, pero a pesar de ello hay que vigilarlo como a cualquier ministro para que sea eficiente, a su vez debemos vigilar a la dirigencia deportiva y política donde constantemente existen errores y abusos por doquier.

Por lo tanto el problema no es Ruiz Tagle, por conclusión, su interpelación y posible acusación es un accionar de la maquinaria política del sistema, manejado por la oposición y una maniobra netamente política.

Consecuentemente debemos enfrentar el problema, cómo hacemos más transparente a la actividad pública, tanto política y económica, clarificando sus limites, que vaya a todos los ámbitos. Es decir, tomar a la ética no con relativismos ni calculadoras, sino como un valor que tiene como fin la transparencia y honestidad para generar un bien social. Eso no se consigue por el hecho que el mundo esta relativizado, viendo la paja  en ojo ajeno, olvidando el propio; los problemas los enfrentamos a medias, según nuestra conveniencia o margen de acción, vendiendo el principio de transparencia, buscando excusas para juzgar a otros y no teniendo moral para exigir y fiscalizar el buen accionar de todos y para todos por el bien de Chile.

Este problema real no tiene solución, los intereses ocultos nacen y crecen en todas partes, por lo tanto Ruiz Tagle no puede pagar el pato por la hipocresía nacional. Sea o no sancionado, la realidad no va a cambiar, porque siempre se especulara, por este, por aquel, por cualquiera que aparezca en la arena. Hoy es Ruiz Tagle, mañana Estévez por asumir la presidencia de la UC, de seguro muchos ya estarán pensando ¿Qué hace un político o ex político presidiendo la católica? 

En fin, no debería existir este tipo de artimañas, debiera existir una mejor regulación, no para rasgar vestiduras o condenar personas, al contrario, como una medida para enfrentar realidades y transparentar la política, ser obsesivo por una transparencia sana, real para crecer como país, como sociedad, desde los estamentos más grandes hasta los más pequeños. Así construimos humanidad, con pilares fuertes, pilares de la honestidad sana y pura.


Nelson Leiva Lerzundi
Cientista Político.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

El sismo que nos azotó el 2010

El sismo que ocurrió en febrero trajo muchos efectos para el país en diversas materias, esencialmente en las tres catástrofes siguientes:

Terremoto físico

En lo físico, el país enfrenta una etapa compleja por la destrucción de muchas ciudades, pueblos y   servicios básicos, entre los que se evalúan la necesidad de nuevos hospitales y nuevas viviendas,   no sólo de emergencia, sino que definitivas, más las respectivas fuentes laborales que deben estructurarse. En este sentido, el proceso ha sido demasiado lento, torpe e ineficiente, tanto en los días finales del gobierno anterior como en el comienzo de este.

Como hemos sido testigo, las personas se ven en el dilema de enfrentar esta emergencia material sin tener nada para hacerlo, sea por sus escasos recursos o por la costumbre de pedir soluciones por medio de la política asistenciales de los gobiernos de turno, que terminan generando dependencia absoluta. Producto de esto, no se está preparado para sobrevivir a tragedias, ni el estado para dar soluciones reales, objetivas, y concretas.

Mientras tanto, la ayuda que requieren la gran mayoría de los chilenos no llega porque no tienen los medios para ir a buscarla, o bien, sí pueden, aunque cómodamente esperan que se la traigan. Es cierto que el estado debe dar las soluciones básicas, pero además los ciudadanos deben cooperar para llegar a la solución de sus propios problemas. Por ende, la falta de este trabajo en conjunto, sumado a la falta de comunicación, han acentuado el problema.


¿Quién tiene la culpa? En realidad, más que culpa hablaría de responsabilidades y estas recaen en los políticos, entre otros factores, que de a poco instalaron el populismo y el camino fácil para la solución de problemas, dando soluciones parche e inútiles, "dando los peces y no enseñando a pescar", no proporcionando los implementos. Esta política facilista es fatal, y se ve permanentemente en la política nacional.

Terremoto político

El 27 de Febrero no solo se destruyeron casas y ciudades, surgieron necesidades materiales tanto de urgencia inmediata, como futuras, que han estado lejos de ser resueltas. Se ha demostrado que la clase política chilena no ha estado a la altura de las circunstancias, ya que al ser errática y calculadora esta cada vez más lejos de solucionar las dificultades, evidencia clara del manejo de la emergencia. El gobierno saliente no reaccionó rápidamente, ni de manera adecuada, fueron lentos, torpes, generaron intranquilidad e inquietud; cuando en cambio, debió calmar, dar caminos más concretos de solución. En concreto, sólo demostró descoordinaciones, algunas dosis de histeria, pero a pesar de ello trataron de enfrentar la situación y hacer algo, en un tiempo breve a causa de su finalización de período gobernante.


La tarea más dura la tiene el gobierno entrante, que debe reconstruir bien y mejor –  como ellos han dicho insistentemente que harán –  en un intervalo de tiempo breve, condición que no ha ocurrido como se esperaba. El gobierno no ha actuado eficazmente.


Las mediaguas se envían, pero no se reparten; los edificios se caen y las casas siguen derribadas; los dueños buscan soluciones a sus dificultades a través de la politización, consiguiendo subsidios especiales que seguramente no se ejecutarán con la rapidez indicada gracias a la burocracia o papeleo estatal, mientras la gente pasa frío. Los políticos se demoran meses en tomar medidas concretas y el duro invierno ya tiene a muchos chilenos sin casa. Al paso, pasarán meses, incluso años habitando en mediaguas y carpas.


Los primeros en reaccionar con presta organización fueron las ONG, los estudiantes, las campañas televisivas, las iglesias. Y son estos grupos los que hasta el día de hoy cumplen distintas funciones, con recursos y ayuda limitada, pero que desde la emergencia aún su mayoría sigue funcionando.


En cambio, las instituciones del estado no han dado el ancho, que desde el SHOA hasta los distintos ministerios no han podido solucionar los problemas. Su accionar ha sido insuficiente, dejándonos como un país indefenso y vulnerable, incomunicado, partidos en dos, sin ser capaces de responder a las emergencias con prontitud, con autoridades políticas incapaces de tomar decisiones, de priorizar necesidades. Todo esto reflejado en el populismo del gobierno actual, que utiliza la situación, pero que mantiene en status quo más que evidente.

Terremoto social

El terremoto destapó una realidad que se ignoraba hasta la actualidad: la desigualdad social, que es mucho mayor a la encuestada. Es en estas ocasiones que sale a la luz y se refleja su imagen, gente que apenas vive con el mínimo, que pierde todo y que queda impávida de reacción por el existencialismo reinante institucionalizado, sumado a esa desigualdad educacional y su segmentación evidente, genera descontento que puede derivar en delincuencia y violencia, la que es combatida con más violencia y represión, generando un descontento social evidente con el sistema que no es fácil de ocultar – como siempre debajo de la alfombra –, teniendo que buscar soluciones a la fuerza que no siempre son de fondo.


Sumado a las dificultades de la clase media que se ven afectados al perder sus casas, posiblemente sus trabajos, la estabilización parece más lenta de lo que se espera. Y como siempre, los políticos la adormecen más; de este modo, se ven obligados a afrontar sólo sus dificultades y ser la columna vertebral del país, pero acumulando un descontento evidente.


El presidente de la república prometió preocuparse de la clase media, pero ante esta nueva realidad es difícil cumplir su promesa. El país se empobreció aún más, hay que empezar desde cero nuevamente.



En palabras simples, la crisis geográfica nos muestra que las diferencias en Chile todavía son abismantes, y a los políticos pareciera no importarles, aumentando diferencias en vez de achicarlas, creando castas superiores e inferiores mientras los del medio sobreviven solos, sin ayuda  y regularmente utilizados.



Pareciera que este es un panorama muy negro, o que hoy ando muy optimista. Sólo busco describir la realidad tal como es, e indicar que el sismo no solo fue físico, sino que nos remeció como país y sociedad, para que nos preguntemos que queremos a futuro para solucionar esta crisis entre todos, enfrentar estas realidades y no engañarnos a nosotros mismos, ver esta oportunidad para crecer y salir de este sismo social y político bien parados, cambiar nuestra manera de actuar, enfrentar los problemas y de esa manera llegaremos a solucionar no sólo los problemas estructurales de la sociedad chilena, sino que también los físicos; de paso generar un país y sociedad más sana, de lo contrario este aviso será un terremoto social que va a reventar fuerte que puede destruir la paz social aparente que se suponemos construido.



Nelson Leiva Lerzundi
Cientista politico

viernes, 15 de julio de 2011

¿Qué muere con Luís Corvalan?

La muerte de este ex líder del Partido Comunista de Chile y principal precursor de la creación del pacto de izquierda setentero llamado U. P., que buscaba una sociedad más igualitaria y efectuar un cambio profundo en nuestro país, en lo social, lo político y económico, y que no se llevó a cabo - o más bien, que terminó abruptamente - dejando en los sectores políticos y militares una herida profunda hasta el día de hoy.

Corvalan fue su secretario general, dirigente influyente en la toma de decisiones, pero más que revisar la historia, lo que se debe buscar es ver que hay detrás de esto, no con el fin de decir que todo tiempo pasado fue mejor, ni tampoco renegar la existencia de conflictos - ya que de hecho la pérdida de la democracia se la debemos a personajes del pasado y también por su incapacidad de reconstruirla -, sino de reconocer que hay cosas positivas que se han perdido.

Con la muerte de Corvalan, y de muchos más que ya partieron o que están retirados, muere un estilo en la política que no es ni mejor ni peor, sino distinto, y que se conservó, a grandes rasgos, hasta antes del año setenta y tres, y que murió ahí y nunca más volvió.

¿Cuál es este modelo? Es simple, era aquel que buscaba dialogar a pesar de las diferencias, en el que existía el honor y la caballerosidad entre rivales, del cual se buscaba a grandes rasgos el bien común. A pesar que siempre existieron las rivalidades y cálculos políticos, no eran lo esencial o lo más importante, ya que los principios e ideales algo valían y se buscaban con afán.

No podemos dejar de lado que los conflictos siempre existieron y que en política son la esencia del sistema y su funcionamiento, puesto que permiten la búsqueda de acuerdos, y que en este período buscaban favorecer, al menos idealmente a los ciudadanos y habitantes de nuestro país. Este es, a grandes rasgos, el actuar político que se mantuvo hasta mediados del sesenta. Posteriormente, producto quizás del excesivo apasionamiento, esto se rompe, cae en una efervescencia y politización incontrolable e irresponsable que destruye el convivir democrático y la estabilidad ya construida que esperaban quizás mantenerla en forma permanente, lo que como vimos, ya no ocurrió.

Corvalan, al igual que Freí, Jarpa y otros, construyeron un sistema político moderno, desarrollado para su época, y junto a otros se encargaron de destruirlo también. Sin embargo, sí dejaron las bases de ese periodo de madurez democrática. Desafortunadamente, nadie las tomó, dejando de lado principios y reglas básicas de antaño que no se retomaron, que al reanudarse la democracia obligaron de a poco al retiro prolongado de estos dirigentes que se vieron desencajados totalmente en el nuevo sistema político nacional.

¿Por qué ocurrió? La respuesta se haya en que el país cambio o lo cambiaron. Se resetearon sus valores y la política no quedó al margen, cayó en el relativismo moral y social de los tiempos modernos, más el neoliberalismo asfixiante.

Sí, así es, ya que los errores del pasado en gran parte eran por concretar ideales, que por ese motivo se cometieron excesos, o más bien faltas descomunales como imponerlos por la fuerza; o por otro lado, mantener lo que tú creaste boicoteando lo del otro, ambas actitudes producto de ideas, ideales, principios. Ahora, en cambio, los políticos no rebasan en ideas, les da lo mismo los valores, salvo que sean instrumentos de poder. Pasamos de la idea de obtener el poder para hacer algo y obtener cambios, a obtener el poder para ganar más poder, aprovecharse del estado y conseguir beneficios, que se ve plasmada en esta nueva democracia pos dictadura. Lo que genera que la manera de pensar de los políticos de antaño este extinta y los pocos políticos modernos que piensan como ellos no tienen lugar alguno en la política actual, salvo que vendan su alma al demonio. Una tentación permanente.

Entonces, ¿dónde queda el estilo de los políticos como Corvalan? ... En vías de extinción. La política ya no se enseña en los partidos y la teoría crece en las aulas universitarias, pero no salen de ahí. El estilo de los políticos de antaño esta perdiéndose, se muere cada vez que uno de ellos parte, ya que todo, hasta los errores que cometían eran por algo: valores, ideas, sentimientos. Ahora, no sabemos que política tendremos en meses, menos en años.

Entendiendo que el estilo antiguo muere y que ahora ni siquiera hay estilo claro, presento mis respetos a LUIS CORVALAN. No a su idea, no a su ideología, si no al político, el que quería construir historia al igual que Frei, Allende, Jarpa y tantos otros. Presentarle mi aprecio por lo que trato de hacer, sólo por intentarlo, a su vez lamentar fuertemente el tiempo político del que soy testigo, quizás tan o más hueco que el peor programa de farándula.


Nelson Leiva Lerzundi
Cuentista Político

martes, 12 de julio de 2011

LOS PINGUINOS DE PUNTA DE CHOROS

Estos pequeños y simpáticos animalitos viven tranquilos en la tercera y cuarta región, pero no contaban con la amenaza que una hidroeléctrica quisiera instalarse. Pero como ellos no pueden defenderse, lo hicieron un sin número de grupos ecologistas en todo el país, politizando el problema a diestra y siniestra, logrando que el presidente, primero se convenciera, no tanto del cuidado del medio ambiente, si no del  beneficio que tendrá en futuras encuestas y de paso ayudar a la naturaleza. Y para darle solución al entuerto con la empresa, escoge una forma bastante poco convencional, ocupa un teléfono, de tú a tú, de empresario a empresario. ¿Esto es una nueva forma parece?

Como dice la bella y dulce Ena, es la nueva forma de hacer política. Bastante sui generis por lo demás, por muchas razones:

1.                  A los pingüinos nadie les preguntó, por razones más que evidentes, pero quizás si pudieran hablar ¿pensarían lo mismo?. !Que no se haga la central¡, o quizás si, porque no podemos pensar que les gusta la tecnología y que se sentirán a gusto. Da para pensar no.

2.                  El presidente soluciona todo el problema de empresario a empresario, es pulcro ver que nuestro presidente no tiene prejuicios ni conflicto de intereses, no abandona a sus amigos para salvar a dichas aves, ¿A qué acuerdo habrán llegado? ¿Tendrá letra chica o grande?, buenas preguntas. Ahora póngase de pie, es normal que la institucionalidad no funcione y que las personas solucionen los problemas ¿Y las instituciones claramente no funcionan? es mejor claramente tomar una decisión individual que pertenecer a la CONAMA o COREMAS regionales que claramente en este caso no hicieron bien su pega. Al parecer.

3.                  La politización del problema ecológico fue fundamental, sino los pingüinos pasan a la historia, porque si no se hubieran organizados los ecologistas, la población, más los medios de comunicación; que fueron fundamentales en el tema, los pingüinos simplemente quedan a su suerte. En el país las instituciones no trabajan adecuadamente para cuidar su fauna, ya que si esto no se arregla entre amigos los pingüinos tendrían los días contados. Solo estos grupos velan por ellos, lo que es malo, ya que los recursos nacionales son de todos y deben cuidarse.

4.                  La lejanía del mundo político en estas materias, además de su profunda ignorancia no les permite tomar decisiones positivas, coherentes, necesarias y oportunas en esta materia, lo que hace que todo el estado no responda a estas necesidades, es más, no sólo no las responde sino que no les interesa.


A raíz de lo expuesto el presidente saca provecho político de esto, pero no fortalece la institucionalidad, lo que al parecer no le importa tanto. Aunque sí, logró un importante punto para su imagen y poder. Claro que esto origina que otros personajes, como el senador Larraín, se pongan a la cola para pedir el mismo criterio para su región. !Hay!, Hernán, Hernán, tu región primero debe politizar el problema con la radio, la tv, los actores, etc., después, si le conviene al presi se hará, sino espera sentado.

Finalmente podemos decir que el problema de fondo es ver como hacer compatible el desarrollo energético, ya que requerimos de energía para el futuro, pero con una matriz definida, con respeto al medio ambiente, lo que se denomina desarrollo sustentable, pero no solo sustentar la naturaleza y los recursos naturales o el medio ambiente en general sino sustentarnos como sociedad y aprender a dar lugar a la protección natural como principio humano, no para cuidar el medio ambiente, sino para cuidarnos  a nosotros mismos, a nuestra cultura, lo que el presidente no hizo al buscar el camino fácil como siempre.

Nelson Leiva lerzundi
Cientista Político

LA TRAVESURA DE ALINCO

El diputado por Aysen, René Alinco, decidió ocupar su automóvil para otros menesteres, vinculados a la compañía femenina, hecho que en realidad no es reprochable de ninguna manera. El problema es otro. Un aspecto que ni siquiera tiene que ver con ser casado o no, que francamente no importa, incluso podemos dejar de lado el incumplimiento de la ley y la multa que tuvo el honorable, puesto que es algo que hacen muchos adolescentes hoy en día. Entonces: ¿Por qué nos tomamos el tiempo en hablar de esto?

Es muy sencillo, toda autoridad pública debe tener cuidado con lo que concibe y debe guardar el decoro. Por este motivo debe tomar cautela de sus actos, ya que por el hecho de ser conocido cualquier pelafustán, ya sea el que escribe u otro, pueden opinar sobre el tema. Todos suponemos que los parlamentarios quieren también cuidar su imagen.

Pues bien, la dificultad no es en este tema la actitud del diputado, sino más bien el poco pulcro que tubo con esta, ya que debió buscar un lugar con más privacidad para dar rienda a sus instintos amatorios, que en si mismos no son reprochables, pero su falta de cuidado y respeto al cargo que ostenta lo obliga a tomar estos asuntos con el cuidado y la privacidad necesaria, que sin duda y quizás por muchos motivos que no sabemos el diputado no tomo esto en cuenta.

Aquí no queremos hacer juicios morales, sino más bien mostrar que las autoridades también son humanas y tienen conductas como tales. Existen lugares para los intercambios de tipo sexual. Sin duda, la actitud de Alinco no fue la más adecuada, ya que no buscó el requisito básico para resguardarse de la polémica. Por otro lado, si lo vemos desde el punto de vista político, para los que creen que esto le traerá problemas de otro tipo, lamento desilusionarlos, lo más probable es que tenga más cercanía con la gente ya que mostró una faceta muy humana que poco se ve en los políticos y que le puede dar muchos dividendos.

Ahora bien, si miramos esto desde el lado B, el diputado nos muestra quizás comportamientos sociales modernos que no han sido regulados lo suficiente en nuestra avenencia. O que el dicho, que las regiones pequeñas son conservadoras, se puede tomar con un claro beneficio de inventario, ya que la modernidad, la globalización, están llegando a todas partes y esta es una pequeña muestra de aquello, lo que sin duda nos deja claro que las relaciones humanas, las necesidades sexuales e incluso el comercio sexual, nos gusten o no, ya son instituciones de la sociedad, las que casi son moralmente aceptadas y las tentaciones casi adolescentes afectan tanto a hombres, mujeres y autoridades.

Las conductas, los valores y  lo que entendemos como decoro público esta muy relativizado, por  este motivo lo único que hizo este honorable, claramente sin quererlo, sólo fue demostrarnos  una vez más la existencia de esas carencias y la falta de sentido común, y que al igual que nosotros, él es profundamente humano. Eso sí, para la otra, debe buscar el lugar adecuado, para evitarse problemas


Nelson Leiva lerzundi
Cientista Político